Los aspectos sociales tienen una gran influencia en la persona en la que nos convertimos. Por ejemplo, desde la relación con nuestros hermanos, la educación, los valores que nos enseñan nuestros padres y maestros hasta el sentido comunitario aprendido en nuestras iglesias. Todos estos aspectos generan en nosotros hábitos y costumbres que tienen distintos efectos en nuestro crecimiento y envejecimiento.

Se sorprenderán al saber que existe una relación directa entre nuestra salud y la comunidad en la que nos desarrollamos. Si bien las decisiones de cómo vivimos, qué trabajo escogemos o con quien compartimos los momentos más preciadas son parte de esta vida en comunidad. ¿En que medida podemos afirmar que la estructura social, familiar y el apoyo en la comunidad impacta el bienestar disminuyendo el riesgo de mortalidad?

En 1960, en una pequeña ciudad de Pensilvania, llamada “Roseto” un grupo de doctores dieron una posible explicación del efecto de nuestra comunidad en nuestra salud. Se dieron cuenta que esta pequeña comunidad Americano-Italiana tenía una tasa de mortalidad mucho menor en comparación con las tres comunidades vecinas. Las personas del pueblo de Roseto vivían más que sus pueblos adyacentes.

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A partir del estudio del pueblo de “Roseto” se decidió hacer un estudio sobre la mortalidad y los componentes comunitarios relacionados. El periodo de estudio fue de 1955 a 1965 donde descubrieron que la estructura social, familiar y el apoyo en la comunidad brindaron una protección sobre la longevidad. Las conclusiones indicaron que las tradiciones, creencias y comportamientos de descendencia europea de una comunidad relativamente homogénea fueron conservadas por dos y hasta tres generaciones, dándoles una probable protección contra enfermedades del corazón.

Los doctores descubrieron que los habitantes de Roseto eran personas que se apoyaban fácilmente en sus vecinos: Daban seguridad y apoyo a sus familiares de tal forma que existía una mejor cohesión social. Ellos lo describen como personas con una gran pasión por la vida y su comunidad. A estas características donde la cohesión social y el soporte tienen efectos positivos en el envejecimiento se le denominó “Efecto Roseto“. Gracias a este estudio, el pueblo de Roseto se volvió un punto de gran interés en el sector salud ayudando a relacionar el estilo de vida y el estrés a la enfermedad coronaria.

Adicionalmente, el estudio ayudó también a predecir el aumento en la mortalidad y el infarto al miocardio a partir de 1970 al ver los cambios drásticos de la sociedad de Roseto. La Revista Americana sobre Salud Pública predijo que al cambiar la estructura social del pueblo a uno más “Americanizado“, aumentarían los casos de infarto al miocardio en la comunidad; al inicio de los 70´s se validó dicha predicción debido a que la mortalidad alcanzó la misma que de las comunidades vecinas.

La comunidad de Roseto permanecería como ejemplo del gran efecto que tiene sobre la salud una comunidad que se apoya y se cuida. ¿Cuál crees que sea el efecto que tiene tu comunidad actual y familia sobre tu envejecimiento?

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