Como bien hemos comentado en artículos anteriores: La demencia no es una enfermedad propia del envejecimiento. Es una enfermedad compleja que afecta el estilo de vida, tanto del adulto mayor como el de sus familiares donde cada caso es distinto. Por esta razón es importante informarse y entender la carga emocional experimentada por los familiares.

La demencia como enfermedad necesita tratamiento con medicamentos y terapias que ayuden a manejar diferentes comportamientos. Como familiares es recomendable acudir al médico o especialista del adulto mayor para encontrar apoyo y resolver dudas; de esta manera nos podrá sugerir una valoración geriátrica que nos ayudará a conocer si realmente existen indicios de demencia o bien si el cambio en su comportamiento se debe a alguna otra causa, tal como interacciones en los fármacos o bien depresión asociada.

Con frecuencia, después de conocer con certeza el diagnóstico y verificar que se trata de demencia la pregunta más común en los familiares es: ¿qué puedo hacer al respecto? Esto es un punto de quiebre de suma importancia ya que más allá de las habilidades y enfoques médicos que realiza el equipo de salud (Ej. Doctor, enfermera, terapeuta) la familia puede hacer la diferencia para mejorar la calidad de vida de su familiar de edad mayor.

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A continuación te presentaremos los puntos más importantes que puedes considerar cuando tienes un familiar con demencia. Es conocido que cada persona con demencia reacciona diferente por eso debemos tener en cuenta que cada estrategia va a actuar de forma distinta según el caso.

Estos son los puntos más importantes a considerar y sus soluciones:

  1. Plan

– Establecer un plan para cumplir con las actividades diarias puede facilitar el trabajo.

– Las actividades básicas de la vida diaria como bañarse, vestirse o comer pueden implicar un reto en el manejo de la comunicación entre el cuidador y la persona con demencia. Al tener un plan establecido y una rutina, lo anterior ayudará a realizar las actividades con mayor facilidad.

  1. Comunicación

– Se recomienda tener conversaciones con palabras sencillas y cortas eliminando el ruido de alrededor como lo es la radio o la televisión. Esto se debe a que mientras avanza la enfermedad se volverá más difícil generar una comunicación entendible.

  1. Alimentación

– Como tal, una persona con demencia no necesita alimentación especial a menos de que se trata de un adulto mayor con otras enfermedades como obesidad o diabetes.

– Cuando sirvas los alimentos limita a servir pequeñas porciones o comida que se pueda comer con las manos (Ej. Fruta, pan etc).

– El utilizar cubiertos o platos que se adapten a las limitaciones (Ej. Un plato más grande para cortar) les ayudará a mantener su independencia.

– Utilice los tiempos de comida como momentos de interacción familiar, dándole el espacio para poder comunicarse y expresarse.

  1. Ejercicio

– El ejercicio ayuda a mejorar la condición física, el equilibrio y la marcha. Procure acompañarlo a realizar actividades diarias divididas en sesiones cortas.

– Dejar que el adulto mayor se incorpore en actividades cotidianas en casa relacionados con la actividad motriz; por ejemplo, ayudar a preparar alimentos o recoger la mesa.

– Realizar ejercicio diario es una medida que tiene excelentes resultados ya que combate el aislamiento y devuelve las ganas de salir al exterior.

  1. Sueño y descanso

– Estar atentos al fenómeno de “Sundowning“ o síndrome vespertino que puede provocar agitación, inquietud o malhumor en la persona mayor a cause de la oscuridad, la poca iluminación y las sombras . Se desconoce la causa real y las causas principales se relacionan con el agotamiento físico y/o mental dado un ambiente que desconocen. Por lo anterior se recomienda tener un ambiente iluminado, fresco y espaciado para el adulto mayor con demencia.

– Las actividades físicas o actividades fuera de casa se recomienda se realicen en la mañana para que pueda descansar antes de que anochezca.

– Límite distracciones antes de dormir como es el ruido de la televisión o reuniones familiares tardías.

– Intente fomentar el mismo horario para dormir y retirar la cafeína antes de dormir, de esta manera el cuerpo del adulto mayor se acostumbrará poco a poco.

El manejo de la demencia es complejo y necesita un gran cuidado integral entre los servicios de salud, los familiares y el cuidador. Por eso recalcamos, dada su dificultad, que cuidar a una persona con demencia no es trabajo de una sola persona. El estrés puede ser un factor que limite el manejo de la persona con demencia y cause problemas al cuidador.

Si conoces a algún conocido que esté pasando por esta situación ¡compártele este artículo!

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