Mis tíos decidieron jubilarse muy jóvenes; él a los 60 años y ella a los 50. Sus amigos y familiares los juzgaban diciéndoles que estaban locos, que se “iban a aburrir y a deprimir”. Ellos respondían: “¿Por qué nos habríamos de deprimir? ¿Será porque no vamos a tener que levantarnos para ir a la oficina de 9 am a 7 pm?”. “¡Al contrario! Vamos a tener más tiempo para nuestros hobbies, para aprender cosas nuevas, para reinventarnos”, nos dijeron.

Entonces me di cuenta de que mis tíos llevaban varios años “preparándose” para cuando ese trabajo diario de oficina no estuviera ahí: cultivando hobbies como la cerámica y el pintado en tela, tocando música en una banda, escribiendo los relatos de sus viajes, aprendiendo a cocinar platillos nuevos, practicando nuevos idiomas, o incluso estudiando Historia del Arte por Internet. Así, cuando oficialmente se jubilaron, pudieron hacer una transición muy fácil y activa a su vida de retirados.

Los famosos tíos
Los famosos tíos

Ahora bien, se puede escuchar fácil… Sin embargo, ¿qué es lo que identifiqué en la historia de mis tíos que les puede ser de utilidad a ustedes?

  • Se requiere tener un proyecto personal apasionante, de preferencia que nos rete a planearlo cada día que pase. Pues no será nada fácil lograrlo de forma inmediata. Este proyecto personal debe de durar en el tiempo, pues si se consigue rápidamente no tendremos ese sentimiento de estar alcanzando una meta concreta y realista, poco a poco.
  • Es importante que el proyecto pueda expandirse, o sea, que se pueda continuar. Por ejemplo, si nos apasiona la jardinería, podemos construir un jardín tropical o uno japonés, y cuando éste quede terminado, un jardín de cactus. Si nos gusta la cocina, se puede aprender a hacer pan blanco, hornear pan integral o incluso focaccia italiana. Y una vez perfeccionado ¿por qué no pensar en venderlo? Esto también permitiría tener un ingreso económico adicional.
  • En cuanto a los idiomas, si deseamos aprender uno nuevo, mejor que sea difícil. Por ejemplo, pensemos en el chino. Es muy curioso pero al aprenderlo, practicaremos la caligrafía china y posiblemente nos motivaremos hasta el estudio del arte oriental. En el proceso… ¡ejercitando nuestra mente y nuestra memoria!

Estos proyectos personales son los que nos moverán en a levantarnos felices todos los días; con un propósito tangible, estaremos ocupados – tendremos que planear nuestro día para enfocarnos a nuestro proyecto y nos permitirá compartirlo con nuestros seres queridos también. Un proyecto nos da perspectiva al darnos la oportunidad de que cada día sea distinto al anterior, evitándonos caer en la rutina (como a veces sucede cuando trabaja uno en una oficina).

Con la edad nos damos cuenta de que lo relevante para una persona es el mundo que nosotros mismos vamos construyendo; no es el mundo de los otros, ni el mundo de los hijos o los nietos, tampoco el ambiente del último trabajo. Lo que nos mantiene vivos y despierta nuestro interés todos los días es el mundo que nosotros decidimos hacer y vivir – aunque nuestra familia bien puede complementarlo. Para lograr lo anterior, es necesario reflexionar sobre lo que deseamos hacer, sobre cómo deseamos vivir las siguientes décadas y así, encontrar la fuente de nuestra creatividad y nuestros proyectos personales.

 

¡Atrevámonos a experimentar cosas nuevas!

Nuestras acompañantes, las Emmas, pueden ayudar a encontrar, desarrollar e implementar cualquier proyecto personal que podamos pensar. Desde apoyándonos a escribir nuestras memorias, comentando sobre el capítulo de biología que repasamos con el iPad, hasta volviendo a tocar con nosotros el piano o hablando francés. Nos podemos reconectar con el arte a través de la escultura o la pintura… Las posibilidades son infinitas y justamente los talleres personalizados de Emma se adecúan a esos intereses, pasiones y hobbies que siempre hemos querido explotar. La vejez no tiene que ser vista como una etapa de soledad y de depresión… Sino más bien de aprendizaje, activación y disfrute.

¡El tiempo ha llegado y las oportunidades están aquí!

Un comentario en “La jubilación: una etapa llena de proyectos

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